domingo, 28 de marzo de 2010

Juan José Pilamunga. Galápagos - Isla Isabela

Juan José Pilamunga, artesano pionero en la isla Isabela y... mucho más

Texto y Fotos: Ana Mireya Guerrero G.*
Juan José Pilamunga, junto a su hijo José Luis
Foto: Ana Mireya Guerrero G.

Juan José Pilamunga es originario de la tierra de “Las Flores y Las Frutas” y un día de junio de 1951 arribó a la isla Isabela, explica que no vino por su voluntad sino que lo trajeron a causa de unos “buenos amigos” que tuvo en Ambato; esos amigos no eran de los buenos sino de los “famosos”. Conversando con varios pobladores de la localidad indicaron que don Pila, como le dicen cariñosamente, al igual que otras personas que permanecieron en la Isla en condiciones similares, nunca han dado qué decir y durante su convivencia en Isabela han sido unas personas dignas que lograron un lugar de estima dentro de la sociedad.

La primera obra que se le encargó a don Pilamunga, artesano y albañil de gran habilidad, fue la construcción de la capilla de piedra de la Misión Franciscana, consagrada al Sagrado Corazón de Jesús; aún pueden verse una parte de las columnas y arcos de piedra trabajados por Pilamunga, así como las placas, algo desgastadas de agradecimiento al Dr. Camilo Ponce Enríquez por la eliminación de la Colonia Penal en Isabela (1959), cuya elaboración y colocación fueron gestionadas por Don Jacinto Gordillo. Sería de mucha importancia que las autoridades respectivas se encarguen del cuidado y mantenimiento de esta edificación que tiene gran valor histórico.
Capilla de Piedra de la Misión Franciscana
Foto: Ana Mireya Guerrero G.

 
Placa de agradecimiento por la salida de la Colonia Penal de la isla Isabela
Foto: Ana Mireya Guerrero G.

Don Pila construyó además un tanque de agua para Isabela, fue el primer tanque elevado que abasteció de agua al pueblo a través de tubería, se encuentra ubicado diagonal al Mercado y sus columnas con refacciones adicionales permitieron el establecimiento de la pequeña tienda que funciona en la actualidad: “Tienda el Pescadito”.
Tienda "El Pescadito"
Foto: Ana Mireya Guerrero G.

Juan José Pilamunga colaboró también en la construcción del muelle de la Capitanía y del área del embarcadero que era conocida como “de los ganaderos”. El último trabajo que realizó corresponde a la parte frontal del Colegio Fray Agustín de Azkúnuga. Además, la pequeña tortuga de piedra que se encuentra en el Aeropuerto José de Villamil de Isabela, fue trabajada también por este valioso artesano.
Un sector del aeropuerto José de Villamil,
donde se puede observar la pequeña tortuga gigante o Galápago (Chelonoidis nigra),
tallada por Juan José Pilamunga.
Foto: Ana Mireya Guerrero G.

Si Ud. arriba a Isabela por el embarcadero, puede observar un gran monumento de piedra. Para muchos habitantes de la Isla, dicho monumento representa el sur de la isla Isabela, para otros constituye un lobo de mar, algunos en son de broma lo han bautizado como “Cuarto de Pollo”, otros señalan que es una tortuga galápago. Don Pilamunga indicó que dicha piedra la encontró en el sector denominado “El Mango”, que su idea era darle la forma de una tortuga gigante “aumentando un pico más”, pero que lamentablemente la piedra se trozó.
Monumento que representa una tortuga gigante o Galápago (Chelonoidis nigra)
Foto: Ana Mireya Guerrero G.

En la Isla don Pilamunga es considerado un artesano en toda la extensión de la palabra, pues no solo ha trabajado en piedra sino también en metal. Incluso conserva en su vivienda una fragua donde forjaba metales, es la única fragua de Isabela y quizás de Galápagos. Además se dedicó a las actividades agropecuarias y avícolas. La mayor parte de los productos eran para el consumo familiar, pero en ocasiones bajaba al Mercado a ofrecer: papa, maíz, fréjol, manzana, etc., o también, la gente de los alrededores y del pueblo iba a la finca y adquiría gallinas, huevos, hortalizas y ganados vacuno o porcino.
Desde hace algún tiempo y por motivos de salud, don Pilamunga se ha distanciado de sus actividades laborales, sin embargo fuimos a visitar un ratito su finca, estuvo algo entristecido al ver que todo estaba “lleno de monte” y de guayabo. Comentó que también estaría “enterrado en mora”, si el personal del Servicio Parque Nacional Galápagos de la Isla no hubiese fumigado y tumbado dicha planta. Reconoce que al principio no quería dejar que la cortaran, luchó mucho con los parqueños, pero después él mismo verificó que la especie era mala y los invitó a que intervengan porque no quería ver nunca más mora en su finca.

Estoy segura que Don Pila se integrará nuevamente a ciertas actividades artesanales y junto con su familia, Pilamunga Siguencia, sacarán adelante su finca.
* Investigación auspiciada por el Ministerio de Cultura del Ecuador
Publicado en el Periódico Quincenal El Colono (Pto. Ayora – Galápagos), en la Primera edición de julio del 2009. Pág. 10.









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